La caldera se enciende y se apaga: comprender y resolver el problema

modified: 20 de enero de 2026

Cuando una caldera se enciende y se apaga repetidamente, es señal de que hay un problema que requiere atención. Este funcionamiento cíclico, junto con los apagados inesperados, puede reducir el confort en el hogar, incrementar las facturas de energía y llegar a dañar el sistema de calefacción. Comprender estos problemas ayuda a los propietarios a tomar las medidas adecuadas antes de que los incidentes menores se conviertan en costosas reparaciones. 

Por qué las calderas se encienden y apagan automáticamente 

El ciclo corto ocurre cuando una caldera se enciende brevemente, se apaga y vuelve a encenderse pocos minutos después. Hay varios factores que pueden provocar este comportamiento: 

  • La ubicación y los ajustes del termostato generan lecturas incorrectas si este se encuentra cerca de fuentes de calor o en zonas con corrientes de aire. El termostato percibe cambios de temperatura que no reflejan las condiciones reales de la habitación, lo que provoca ciclos de encendido y apagado innecesarios. Un ajuste diferencial demasiado estrecho también puede provocar ciclos de encendido y apagado frecuentes. 
  • Las calderas de gran tamaño generan más calor del necesario para el espacio. Cuando el sistema alcanza la temperatura establecida demasiado rápido, se apaga y vuelve a encenderse poco después al descender la temperatura. Estos ciclos constantes desperdician energía y aceleran el desgaste de los componentes. 
  • Los problemas de presión de agua en el sistema dificultan una circulación adecuada. Una presión baja, normalmente inferior a 1 bar, impide que la caldera funcione correctamente. Por el contrario, una presión demasiado alta, superior a 2,5 bar, activa los mecanismos de seguridad que interrumpen el funcionamiento. 
  • Una bomba defectuosa o unos filtros obstruidos restringen el flujo de agua a través del sistema. Cuando la circulación falla, la caldera se sobrecalienta y se apaga automáticamente como medida de seguridad para evitar daños. 

Apagados repentinos de la caldera: causas y consecuencias 

Cuando una caldera se apaga de forma inesperada sin reiniciarse automáticamente, suele deberse a distintos problemas: 

  • Las interrupciones en el suministro de gas se producen cuando la válvula de gas falla o cuando la línea de suministro presenta algún problema. Las calderas modernas detectan un flujo de gas insuficiente y se apagan inmediatamente como medida de seguridad. 
  • El fallo de la llama se produce cuando la llama piloto o el sistema de encendido no consiguen mantener la combustión. Los sensores detectan la ausencia de llama y cortan el suministro de gas para evitar una acumulación peligrosa. 
  • Los problemas eléctricos en los paneles de control, los sensores o las conexiones del cableado pueden interrumpir el funcionamiento de la caldera. Estos problemas suelen generar códigos de error que ayudan a identificar el fallo específico del componente. 

Riesgos de una intervención tardía 

Ignorar los problemas de ciclos o apagado puede causar daños progresivos. Los arranques frecuentes aumentan el desgaste de los componentes de encendido, las bombas y los intercambiadores de calor, lo que acorta considerablemente la vida útil de la caldera. El consumo de energía aumenta cuando el sistema funciona de manera ineficiente, lo que se traduce en facturas de servicios públicos más elevadas sin un aumento real del confort. 

El sobrecalentamiento no solucionado, un problema todavía más grave, puede agrietar el intercambiador de calor y obligar a su sustitución, lo que supone un coste elevado.  

Medidas a tomar 

Si experimentas problemas de ciclos o apagado, comprueba primero los ajustes del termostato y el manómetro del sistema. Si la presión es baja, el circuito de llenado puede restablecer los niveles adecuados siguiendo las instrucciones del fabricante. No obstante, si los problemas persisten, es necesaria una revisión por parte de un profesional. 

Las calderas Ariston incorporan controles inteligentes y sistemas de diagnóstico que permiten identificar rápidamente los problemas, facilitando a los técnicos su resolución de manera eficiente. El mantenimiento regular, incluida la revisión anual, previene muchos problemas relacionados con los ciclos, ya que garantiza la limpieza de los componentes, una calibración adecuada y el óptimo rendimiento del sistema. Los modelos modernos de Ariston incorporan sensores avanzados y mecanismos de seguridad diseñados para proteger el sistema y mantener un funcionamiento fiable.