¿Te preocupa quedarte de repente sin agua caliente o calefacción? Aquí te mostramos 5 señales que pueden ayudarte a entender que ya es hora de cambiar la caldera.
Consejos y soluciones

¿Cómo puedo saber cuándo ha llegado el momento de cambiar de caldera?

By Ariston

A menudo nos damos cuenta que ha llegado el momento de cambiar la caldera de repente, tal vez en medio de una ducha de agua caliente o en un fin de semana particularmente frío. Las situaciones urgentes no te dejan el tiempo suficiente para elegir correctamente el modelo que mejor se adapta a tus necesidades. Sin embargo, con un poco de atención, podemos reconocer antes algunos signos de desgaste y comprender cuándo es realmente el momento adecuado para cambiar tu caldera. Te lo explicamos en el siguiente post.

Os presentamos cinco señales reveladoras que nos ayudan a entender cuándo se acerca el momento de sustituir nuestra vieja caldera por un modelo de caldera más actual.

1. No calienta el agua lo suficiente
A menudo tardamos mucho tiempo en darnos cuenta de que nuestra caldera no funciona bien y no calienta el agua lo suficiente, ya que nos acostumbramos a los baños tibios o más bien a las casas frías. Esta es la razón por la que, si la calefacción tarda años en ponerse en marcha o si la casa nunca está lo suficientemente caliente o si nunca hay suficiente agua caliente, ha llegado el momento de llamar a un técnico para que averigüe qué está pasando y considere cambiar la caldera.

2. La caldera hace ruido
Quizás nos hemos acostumbrado a los ruidos que emite nuestra caldera, pero si es así, no se trata de una buena noticia. Estos ruidos pueden ser motivo de un pequeño fallo que, aunque en un principio puede ser menor, puede convertirse en un fallo más grave que nos obligue a cambiar de caldera. 

3. La caldera tiene frecuentes fugas de agua
Las fugas de agua a menudo indican un fallo en la válvula de seguridad, que puede ser fácilmente reemplazada por un técnico. Sin embargo, si el problema ocurre con frecuencia, quizás sea aconsejable considerar cambiar la caldera. De hecho, el agua puede causar daños importantes a otras partes de la caldera y, por lo tanto, representar un peligro para nuestra seguridad.

4. La eficiencia energética de la caldera es baja
Incluso cuando funciona correctamente, algunas calderas antiguas no garantizan el nivel adecuado de eficiencia energética. Según las estimaciones realizadas por Energy Saving Trust, ente regulador de la eficiencia energética del Reino Unido, si una caldera de clase A normalmente puede garantizar el 90% de eficiencia, una caldera de clase G no llega al 70%. Esto significa que por cada euro gastado en facturas de gas estamos perdiendo 30 céntimos, y tal vez sea la hora de considerar la idea de cambiar la caldera. Descubre aquí, con Ariston, cuál es el modelo que mejor se adapta a tus necesidades.

5. De vez en cuando hay un problema con la caldera
Si tienes que llamar a menudo al técnico porque tienes problemas con la calefacción o el agua caliente, podría ser hora de cambiar de caldera. Si te decides por comprar una nueva caldera podrías ahorrarte, de hecho, los costes de mantenimiento, además de conseguir calor de manera eficiente.